©ICRC/P. Yazdi
Niños juegan al fútbol en las calles de Mogadiscio.
Hace años que los enfrentamientos armados esporádicos forman parte de la vida cotidiana de los habitantes de la capital de Somalia, una ciudad marcada por las cicatrices dejadas por las balas. Pero esta tarde, reina en Mogadiscio una tranquilidad poco habitual. No se oye el estruendo de los enfrentamientos armados en la parte sur de la ciudad. Niños descalzos juegan al fútbol en los terrenos baldíos, y los transeúntes aprovechan la calma para comprar algo de comida o de carbón con sus magros ingresos.
Unirse a los desplazados fuera de la ciudad
En las cercanías, una familia carga utensilios de cocina y esteras en una carreta arrastrada por un burro. Hace una semana, una granada estalló en su casa, dejando a varias personas heridas. La familia ha decidido dejar Mogadiscio y unirse a los centenares de miles de desplazados que residen en campamentos improvisados a lo largo de la carretera de Afgooye, a pocos kilómetros de la devastada ciudad.
Sentado a la sombra de una pared, Farah Gure, un residente de 20 años, escucha atentamente las radionovelas que suele transmitir la emisora de FM local. A pesar de la inseguridad y de los enfrentamientos armados, él y sus familiares han decidido quedarse en Mogadiscio.
Las víctimas de los ataques indiscriminados de hoy
"A causa de los 17 años de guerra y caos en Somalia, los recurrentes desastres naturales, el constante desplazamiento de las familias y la falta de educación, ya sea tradicional o moderna, los jóvenes como yo no hemos oído hablar del código Biri-ma-Geydo", dice Farah. "Hoy en día, las mujeres, los niños y los civiles son las víctimas de los ataques indiscriminados que se producen en Mogadiscio y en otros lugares".
Las leyes consuetudinarias de la guerra de Somalia forman un código elaborado hace siglos con el fin de reglamentar el comportamiento de los individuos, los grupos y los clanes. La responsabilidad moral y la presión social garantizan su cumplimiento. El código de la "inmunidad contra las lanzas" antiguamente empleado por los somalíes se inspiraba, en buena medida, en las enseñanzas islámicas relacionadas con el comportamiento en tiempo de guerra.
La "inmunidad contra las lanzas" de ayer
Según un proverbio somalí, todas las guerras terminan en la paz. A la espera de una paz que sin duda llegará, las mujeres, los niños, las personas inocentes atrapadas en los enfrentamientos, los heridos y los prisioneros tendrían que ser protegidos y tratados con humanidad durante el curso de las hostilidades.
"El derecho internacional humanitario contiene disposiciones dimanadas del derecho consuetudinario, del derecho militar y del derecho convencional. Fue creado para aplicarlo en tiempo de guerra, por lo cual es fácil explicar a los somalíes los paralelos que existen entre esta rama del derecho y el Biri-ma-Geydo", explica Afi, el infatigable coordinador de las comunicaciones de la Cruz Roja Somalí.
Los programas de radio del CICR y de la Media Luna Roja Somalí, que difunden radionovelas, mensajes y debates en mesas redondas transmitidos en vivo, están pensados para un público joven y se dirigen a las personas que intervienen directamente en los enfrentamientos armados y que saben poco o nada sobre el derecho internacional humanitario (DIH) o el Biri-ma-Geydo.
Dice Benjamin Wahren, subjefe de la delegación del CICR para Somalia: "Somalia es un país devastado por la guerra civil desde hace casi 17 años. En Mogadiscio y otras ciudades, donde se producen enfrentamientos armados una y otra vez, la población suele quedar atrapada en las hostilidades, que también afectan a las zonas residenciales".
"Todas las semanas, Medina y Keysaney, los dos principales hospitales de Mogadiscio, apoyados por el CICR, atienden a docenas de personas con heridas de bala o de metralla", añade Benjamin Wahren. "Un tercio de las personas heridas son mujeres y niños".
©ICRC/M. Yerow
Mogadiscio. Jóvenes somalíes escuchan los programas de radio del CICR.
La radio, un medio que se aprovecha con diferentes fines
Sentado junto a la radio y escuchando el programa con atención, Farah reflexiona: "Estoy seguro de que los programas de radio sobre el Biri-ma-Geydo tendrán un efecto positivo en muchos jóvenes que participan en el conflicto armado y que no respetan las normas fundamentales de la guerra durante las hostilidades".
"Nuestro Biri-ma-Geydo probablemente sea más antiguo que vuestro derecho internacional humanitario. Todos deberían conocerlo. Los somalíes deberían estar orgullosos de él y cumplirlo al pie de la letra".
La radio responde a la histórica tradición oral somalí y es el principal medio de comunicación masiva en el país. Por esta razón, también se aprovecha con otros fines.
El CICR colabora con las emisoras de radio de FM en la difusión de programas destinados a sensibilizar a la población sobre el cólera. Como parte de su programa conjunto para el restablecimiento del contacto entre familiares separados por el conflicto armado, el CICR y la Media Luna Roja Somalí también colaboran con el servicio de la BBC para Somalia (servicio de radio de onda corta) en la difusión de los nombres de las personas buscadas por sus familiares en Somalia y en otras partes del mundo (visite Somali Family Links website).