|
|||||||||||||||||||||
24-04-2008 Reportaje Túnez: una persona internada en Guantánamo habla por teléfono con sus familiares por primera vez Son las tres de la tarde del miércoles 27 de febrero. En la casa de la familia de Ahmed (nombre ficticio), internado en Guantánamo, cuatro pares de ojos miran con ansiedad el teléfono celular de Ralph Wehbe, delegado del CICR en Túnez. Tal vez, en pocos minutos, el padre, el hermano y las dos hermanas de Ahmed puedan hablar por primera vez con el joven, a quien no han visto por muchos años. Sólo la madre de Ahmed no participa en este acontecimiento. Ella murió a fines de 2007, pero estará muy presente en los pensamientos de sus familiares durante todo el día. En realidad, el CICR intervino después de su fallecimiento, con intención de facilitar el contacto telefónico para que la familia pudiese intercambiar condolencias y noticias familiares. Es la primera vez que el CICR organiza este tipo de contacto telefónico con una familia tunecina, tras haber efectuado las gestiones necesarias ante las autoridades del campamento de prisioneros de Guantánamo. El CICR visita a personas detenidas en la Bahía de Guantánamo, Cuba, desde enero de 2002. Hasta la fecha, ha visitado a unos 300 detenidos provenientes de aproximadamente 30 países. Hasta mayo de 2007, el CICR facilitó el intercambio de casi 30.000 mensajes de Cruz Roja entre los detenidos y sus familiares.
Los familiares de Ahmed tienen que esperar otros diez minutos antes de que se establezca la comunicación. Finalmente, en el otro extremo de la línea se oye la voz de un oficial estadounidense. "¡No puedo creerlo!", dice el padre de Ahmed, visiblemente emocionado. "¡Nos hemos comunicado!" exclama la hermana menor, entusiasmada. Por fin se ha establecido el contacto entre Túnez y el campamento de detención de Guantánamo, en Cuba. |