Esta iniciativa tiene lugar después de que, en enero de 2008, se iniciara un programa mediante el cual las familias pueden comunicarse con los parientes detenidos por videoteléfono. Este programa ha tenido, por lo demás, mucho éxito; en efecto, desde que comenzó hace ocho meses, las familias que, procedentes de distintos lugares del país, han estado en la delegación del CICR en Kabul han hecho casi 1.500 llamadas a los respectivos parientes detenidos en Bagram.
Mohammada Jan, que tiene un cuñado detenido en Bagram, es uno de los muchos afganos que han utilizado los videoteléfonos en los últimos meses y que hoy viajará a Bagram. "La primera vez que vi a Safiullah en la pantalla, me puse a gritar; me sentía feliz y triste al mismo tiempo", dice. "Pero esta vez será distinto. Todo lo que queremos es que, cuando Safiullah nos vea, no pierda el ánimo sino que, al contrario, eso le sirva de aliento", dice.
Las visitas de los familiares durarán 60 minutos y podrán repetirse con regularidad. El CICR ayudará a las familias reembolsándoles el transporte desde sus lugares de origen hasta Kabul. Inicialmente, el CICR se encargará también del transporte de las familias de Kabul a la Base Aérea de Bagram.
"El sistema de videoteléfonos fue un primer paso importante. Para las familias y las personas recluidas en Bagram el hecho, no sólo de hablarse, sino de ver que unos y otros están vivos e ilesos, les ayudó a recobrar cierta tranquilidad", dice Franz Rauchenstein, jefe de la delegación del CICR en Afganistán. "Sin embargo, para las familias y los parientes detenidos, nada reemplaza la alegría de verse personalmente. Hemos trabajado con las autoridades estadounidenses para que esas visitas se conviertan en realidad, y nos da gusto que las familias puedan ahora aprovechar esta oportunidad".
El CICR despliega actividades en Afganistán desde 1987. Desde enero de 2002, visita el establecimiento de detención estadounidense en Bagram. Como parte de su cometido humanitario, el CICR ayuda a las personas recluidas por motivos relacionados con el actual conflicto armado a restablecer y mantener el contacto con sus familiares. Lo hace, en la mayoría de los casos, dándoles la posibilidad de intercambiar mensajes de Cruz Roja, que son mensajes escritos destinados a los familiares con los que no pueden ponerse en contacto de otra manera a raíz del conflicto.
Para más información:
Franz Rauchenstein, CICR, Kabul, tel.: +93 700 28 27 19
Abdul Hassib Rahimi, CICR, Kabul, tel. +93 700 27 64 65
Simon Schorno, CICR, Ginebra, tel.: +41 79 251 93 02