A fin de que puedan satisfacer sus necesidades durante más de dos semanas, cada familia recibió una cantidad suficiente de alubias, lentejas, arroz, aceite, azúcar, sal y té. También se distribuyeron teteras, hervidores y otros utensilios.
"Los grupos vulnerables, como las personas con discapacidad física o mental, huérfanos, hogares cuyo jefe de familia es mujer, así como los ancianos, suelen quedar olvidados en el medio de la violencia" dice Juan-Pedro Schaerer, jefe de la delegación del CICR para Irak. "Por lo general, no pueden salir adelante por sí mismos y necesitan ayuda urgentemente".
Ochenta y seis organizaciones no gubernamentales e instituciones locales de beneficencia social entregaron la ayuda en las gobernaciones de Anbar, Arbil, Babil, Bagdad, Basora, Diyala, Dohuk, Nayaf, Saladín y Suleimaniya.
El CICR trabaja en Irak desde 1980. Entre las actividades que realiza figuran el apoyo a los hospitales, la mejora del almacenamiento de agua y de las redes de distribución, así como la entrega de víveres y otros artículos de primera necesidad a irakíes necesitados, especialmente los desplazados y las comunidades que los acogen.
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Hicham Hassan, Irak, CICR, tel.: +962 777 39 96 14 ó +962 6 552 39 94